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LA FELICIDAD DE LA PARCIALIDAD DE LICEO NAVAL


De nuevo en el Grupo I luego de varios años, los jugadores y socios de Liceo viven horas de alegría. Aquí se reproduce un post del blog oficial de los navales

Martes, 30 de Octubre de 2012 | 09:41
En el sitio oficial de los seguidores de Liceo Naval (lnrugbytwitter) se publicó un interesante post sobre las causas que llevaron a este club a su regreso al Grupo I.
 
Aquí, el sentimiento que expresa tras la alegría del ascenso:

Los motivos para festejar fueron claros el sábado. Se cumplió un objetivo que muchas veces fue un sueño. Pero no tenemos que marearnos, tenemos que ver las cosas en perspectiva.

Queda claro del sábado, que no solo la camiseta y los colores estuvieron presentes, sino que desde primera hora estaban todos. Si querés hacer un censo de lo que es Liceo Naval, habría que contar las personas que no fueron el sábado, que seguro alguna razón tuvieron, de esas que les debe haberles molestado, y seguro fueron pocos porque el resto, todos, lo que se dice todos estaban ahí.

La #InvasionNaval fue una conjunción amable de tres colores que nos identifican, fue una ola, como se predijo, fue reencontrarse con algo que no se puede explicar mucho, porque es un sentimiento, y cuando se lo quiere poner en palabras, se puede ser preciso pero no alcanza, queda chico, queda escaso a lo que todos querían, sentían y estaban haciendo explotar en forma de cantos, aplausos, abrazos, porque se vieron abrazos, como muestras de afecto y como unión de cuerpos, como un todo exacto y con forma.

El festejo fue merecido: antes del partido con Liceo Militar había ansiedad, claro, era lógico, pero el partido se dio en una secuencia que era esperable, el primer equipo de Liceo Naval replicó la fórmula que usó todo el año. Tuvo un juego integral ,tuvo valentía y sacrificio en cada instancia del juego. A Liceo Naval podía diferenciarlo de cualquier otro equipo en que tenía un sueño, pero también tenía las herramientas para lograrlo y eso no hay que olvidarlo.

Liceo hoy está ascendido y no es producto solamente del corazón y la garra, dos herramientas que significan mucho en el rugby. Es la confirmación de un proceso que tuvo claro sus objetivos.

Liceo Naval es un Club que tiene identidad de juego y eso vale mucho, muchísimo. No todos los clubes que están y estuvieron más arriba que Liceo tienen eso. Todos los equipos que presentó Liceo jugaban a una misma cosa, con una idea clara sencilla y lúdica: jugar, arriesgar, disfrutar.

Lo más lindo del sábado no fue ganar, este equipo ganó muchísimo.  Lo más lindo fue ver cómo una vez más el Club se comportó como una familia, y si bien esto es algo que siempre resaltamos, el sábado fue claro. Amigos que no se veían hace tiempo se reencontraron, algunos que estaban lejos viajaron para ese día. Todos buscaron una función para estar, para sentir que estaban siendo parte del ascenso y sin dudas, fueron todos clave.
 
Porque no es lo mismo un equipo que gana y sube de categoría que un Club que movilizó la esperanza y el deseo de muchos, de varias generaciones que se juntaron, y festejaron. Qué hay de lindo en todo esto si no es confirmar que Liceo Naval no solo tiene todos los items que fuimos repasando sino que además se comporta como un lugar donde vos podés ir cuando tengas ganas, sentirte acompañado, abrirle las puertas a los que están lejos de sus familias, a los que están necesitando formar parte de algo, a los que quieren emocionarse.

Liceo Naval es ese lugar donde sabés que tenés que hacer silencio cuando pasa un avión, porque no te van a escuchar, es ese lugar donde hay olor raro atrás de los pinos que dan al ingoal. Es el techo de paja de los quinchos, son los barcos estacionados que se mueven cuando hay viento. Es el empedrado de la entrada que hace temblar el auto. Es ese lugar que llegás y te podés sacar las zapatillas, porque llegaste, estás cómodo, estás en casa.
 
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