Intimidad del Maul
Intimidad del Maul

LA VOZ DEL ESTADIO


Pablo Corba pone su garganta en todos los partidos de Los Pumas y Jagures desde hace casi 20 años. Concé el hombre detrás del micrófono.

Miércoles, 22 de Noviembre de 2017 | 07:18

Pablo Corba es la voz oficial de Los Pumas en todos sus partidos en Argentina desde 1998. Conocé la persona detrás de la voz.

-¿Cómo surgió esta oportunidad?

-Es una historia bastante larga. Básicamente, yo soy locutor y jugué toda mi vida al rugby. En el año 98, cuando vino Francia a jugar dos test match con Los Pumas, pensé que podía hacerlo y fui entre semana a la vieja UAR de la Av. Rivadavia, me presenté y les dije los que quería hacer. Me veían como un bicho raro (risas). Le pregunté a la recepcionista con quién podía hablar, me dijo que tendría que ver al Gerente, que en ese momento era Hernández, lo esperé y me atendió. Lo primero que me dijo fue: “plata no hay”. Le dije que no me importaba, que quería hacerlo igual. Estuvimos una hora charlando y me dijo que en la reunión de Comisión lo iba a plantear.

-¿Y qué te respondieron?

-El día jueves, me avisó que me espera el sábado a las 14, en el portón de entrada del estadio de Vélez para el segundo test match con Francia. Y ahí arranqué. Hasta 2012 hacía los partidos de Los Pumas y después de ese año hago todo, el Rugby Championship, Jaguares, las ventanas de junio, etc.

-¿Cuándo comenzaste con la URBA?

-En el 99 me llaman de la URBA para hacer el partido Bs As vs Gales, en Biei. Ahí empecé y seguí con  las finales de la URBA.

-¿Qué partido recordás especialmente?

-El partido de Los Pumas frente a los All Blacks en 2001, en River, por dos motivos. Uno por la atmósfera que había. Vos sentías la energía y la tensión de la gente,  había como 55 o 60 mil personas. Cuando se cantó el himno, que se cantaba completo, yo estaba abajo y tenía enfrente a Pedro Sporleder y lloraba como un chico, era realmente emotivo… Y la otra razón, es que el partido lo venían ganando Los Pumas y casi ya sobre tiempo cumplido, el octavo de los All Blacks captura una pelota de un despeje y apoyan en la bandera. Con ese try ganaron el partido.

Otro partido que recuerdo, es el del Centenario de la UAR, en el 99, que jugó Hugo Porta unos 20 minutos. Cuando me tocó anunciarlo me emocioné. Terminado el partido, me presenté a Porta para saludarlo y comentarle quien era y lo que había sentido al anunciarlo, me miró y me dijo: “Ah sos vos, yo también me emocioné cuando te escuché”, mejor imposible, son cosas que te quedan para toda la vida.

-¿Cuántos partidos tenés hechos?

-Aproximadamente unos 65 partidos con Los Pumas y unas 15 finales de la URBA, más unos 15 de Jaguares, más algunas finales del Argentino cuando se jugaron acá en Bs As.

-¿Cómo viviste la última final de la URBA?

-Quiero resaltar algo. El hecho que tengas unas 9 mil personas, dos hinchadas y puedas estar tranquilos, sin disturbios ni peleas es gratificante. Incluso cuando se hacían en La Plata, que muchas veces se hacían las semifinales el mismo día, tenías dos partidos, cuatro hinchadas en la misma cancha, y nunca pasó nada. Eso es lo que más disfruto a nivel espectáculo. Este último partido, aunque Hindú lo dominó en el primer tiempo a Alumni, en el segundo, cuando todos pensaban que lo iba a pasar por arriba, ganaron apenas por siete puntos. Fue una linda final, porque en general no son tan vistosos estos partidos definitorios.

-¿Hay diferencia entre el público que va a ver a Los Pumas o una final local?

-Sí, hay mucha diferencia. Principalmente la gente que va a ver a Los Pumas, mucha no está acostumbrada a ver partidos de rugby, y eso se nota en las faltas de respeto. Cuando hay que hacer silencio porque patean, los que  insultan a propios y extraños, eso se nota. En cambio en los partidos locales es totalmente diferente. Podrás tener algún desubicado, pero son excepciones. Es un tema de respetar los códigos del rugby. El tema es que internacionalmente quedamos mal, porque esas faltas de respeto afuera no pasan.

-¿En qué puesto jugabas al rugby?

-Menos de medio scrum (risas). En realidad jugué toda mi vida de pilar, ocasionalmente de segunda y los últimos años de octavo. Pero la verdad es que soy pilar (risas).

-¿Dónde jugaste al rugby?

-Jugué en las juveniles de CUQ, después en la primera de Varela y veteranos (Viejos Verdes) y ahora en Pacific Odies (veteranos de San Martín).

-¿Un sueño como voz del estadio?

-Ganarles a los All Blacks y que me lleven a alguna gira a Europa (risas).

-¿Un jugador de afuera que recuerdes?

-Recuerdo al tercera línea francés Eric Champ, al back Serge Blanco, también francés, y a Lomu, de los All Blacks. Tipos grosos.

-¿Un argentino que haya sido un referente cuando jugabas?

-En casa, tenía el poster del “Pope” Morel, Cubelli y el “Topo” Rodríguez. De los que ví jugar de cerca, un tipo que siempre me llamó la atención por su juego fue el “Yanqui” Martin, porque agarraba la pelota y siempre ganaba la línea de ventaja.

-¿Qué opina tu familia de tu actividad en el rugby ahora?

-Ya están acostumbrados. Hace unos 20 años que hago esto. Tengo una hija de 21 que cuando empecé la llevaba en el cochecito y la ponía debajo de la tribuna. Y un hijo de 14. Ya no les llama la atención. Obviamente les gusta, creo que están orgullosos. Es algo que yo lo hago para mí, tengo la suerte de seguir haciéndolo y espero hacerlo por 20 años más (risas), no depende de mí… Una responsabilidad que me encanta.

Texto y foto: Carlos Casebonne

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