Intimidad del Maul
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EL RUGBY NO TE PERMITE SER COBARDE


Arturo Orzábal, forward de Los Pumas y del SIC en la década del 70, cuenta su historia en una gran entrevista de La Mañana de Neuquén.

Lunes, 03 de Julio de 2017 | 08:41

Neuquén.- Arturo Orzábal abrazó el rugby a los 13 años y nunca más lo dejó. “Cuando lo empecé a practicar dije ‘yo nací para esto’. Viví, hasta que me viene a la Patagonia, en Olivos, pero nací en Mar del Plata. Mis padres iban casi siempre de vacaciones allí y, en un veraneo, llegué al mundo”, contó.

Jugador del cuádruple campeón San Isidro Club, fue Puma en la década del 70. Hoy, sin dejar de ejercer la docencia como entrenador, atiende una ferretería en la que se respira rugby desde el propio nombre comercial: El Puma.

“Fui a un colegio privado e hice varios deportes, fútbol, básquet, pelota paleta, tiro, esgrima, boxeo y hasta fui campeón sudamericano de yatching, pero en el rugby encontré mi vida. En el fútbol no soportaba que me fueran a golpear de atrás. El rugby no te permite ser cobarde. Eso fue lo que me unió a este deporte. Aprendí que en el tackle el golpe más duro te lo da el suelo”, afirmó.

“Llegué a la Patagonia en el año 1977 (a fines del 81 llegó al valle) y el primer lugar en el que me instalé fue en El Bolsón. Fundamos Jabalíes y en Esquel armamos Los Dogos. Acá dirigí en casi todos los clubes, en Marabunta, en Neuquén, Junín de los Andes, Chos Malal, Catriel, Zapala, en Plottier, donde actualmente vivo, también soy entrenador de scrum del seleccionado del Alto Valle. Donde pasé hice siempre docencia, tengo casi 70 y hace 51 años que enseño este deporte en forma gratuita. Hacemos inclusión. Hoy vemos que la droga está en todos lados, pero a nuestros pibes preferimos decirles ‘vení a drogarte con el aire’”, se explayó.

“Hoy -prosiguió- estoy con un equipo de mujeres en el club Independiente. Acá las chicas encuentran una familia y contención”.

Tuvo grandes compañeros de quienes bebió la mística que rodea esta disciplina: “Para mí, un gran tipo fue mi tocayo Arturo Rodríguez Jurado, capitán del SIC y Los Pumas del 65 en adelante. También, Francisco Ocampo o el Veco (Carlos) Villegas, discípulo de Ocampo. En el SIC y en Los Pumas, teníamos el mejor scrum del mundo”, aseguró.

Su posición fue pilar o segunda línea. Reconoció que siempre se preparó para dar lo mejor y estar listo. “Cuando quise desarrollarme físicamente, fui a ver a Jorge Brisco, quien fue Mister Músculo en 1965. Tenía un gimnasio cuando no se lo conocía tanto y empecé a trabajar con el objetivo de aumentar el tamaño de mi cuello. Pasé de 38 cm a 50 cm. Con mi cuello levantaba en el scrum tipos de más de 90 kilos. Cuando llegué puse un gimnasio dentro Marabunta que fue el primer club de la Patagonia en tenerlo”, contó.

En 1974, Arturo Orzábal se convirtió en el primer jugador puma que emigró al exterior para jugar en Francia. Allí se enroló en el Paris Universitario Club, donde jugó un año, y los otros dos en el Stades Langonais. “Jugué con grandes como Jo Maso, el mejor 10, y Benoit Dauga, uno de los ocho más destacado de la historia de Francia”, precisó.

Se lamentó porque el dinero “haya corrompido muchas cosas”. “Los que tenemos espíritu amateur vamos a seguir trabajando por amor. El rugby es una gran familia. Es un deporte en el que entregás todo dentro y fuera de la cancha. Si necesitás ayuda siempre vas a encontrar 30 brazos dispuestos, que te van a levantar. Eso es el rugby”, concluyó.

En 1971 integró el equipo que realizó la gira por Sudáfrica y también formó parte del plantel que hizo lo propio con Francia en 1974.


Fuente: La Mañana de Neuquén / Ricardo Galasso 

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