Internacional
Internacional

HISTORIA DEL HAKA


El rugby no sólo es el juego mismo. Hay otros factores que lo rodean. Un ejemplo es la danza tradicional de los maoríes neozelandeses que antecede las presentaciones de los All Blacks.

Jueves, 01 de Junio de 2017 | 07:11

El ritual maorí intimida a los seleccionados mundiales hace décadas y envuelve una mística pocas veces vista.

Echando un vistazo a la historia del haka, se puede descubrir que esta ceremonia se realizaba para recibir a los invitados en las festividades. Cuesta imaginársela así, y más aún si lo común es verla antes de un partido de rugby. Pero si se abren nuevamente los libros de historia, se sabrá que la danza servía de estimulante para la batalla y se pretendía instalar el miedo en el rival. Ahora sí, esto se aproxima mucho más a la idea que tenemos de haka.

De cualquier forma, sea cual fuere el significado que tenga en el momento que se practica, el haka representa una cultura, la neozelandesa y más específicamente la de los maoríes. Todas las sociedades tienen símbolos, colores, costumbres u otras características que conforman su folklore. En este caso, el baile temerario que practican los All Blacks hoy en día, es un estandarte de su tierra y ha perdurado por siglos.

 

La primera vez

El bautismo del haka fue en un encuentro del seleccionado neozelandés disputado en 1905, y ese partido coincidió con la primera vez que recibieron el nombre de All Blacks. Muchos creen que es muy agresivo pero para otros aporta mucho colorido al ambiente de los partidos y es una motivación extra para el contrincante.

Para que se entienda la repercusión del haka en la sociedad, aparte del rugby, se puede tomar como ejemplo a una anciana que hoy, de estar con vida, tendría 115 años. Corría el año 1997 y era Navidad. La señora Booth, de origen neozelandés, festejaba su cumpleaños número 107 a fines de diciembre y tuvo el honor de salir en televisión ese mismo día, ensayando la tradicional danza del haka. La mujer la aprendió de un compañero de trabajo de su padre en el siglo XIX, cuando era tan sólo una niña, y nunca la olvidó.

También hay relatos de hakas en la 2º Guerra Mundial. Cuenta la historia que un escuadrón de Nueva Zelanda tenía la misión de tomar una colina llamada 209. Para llegar a ella, debía pasar por varios puntos y habían planeado acercarse al atardecer para que el sol de esas horas molestara a los alemanes. Cuando se encontraron, la batalla dejó un saldo de varios heridos por lo que algunos alemanes decidieron rendirse. Al suceder esto, el batallón maorí avanzó hasta la zona donde se encontraban los germanos para atacar. Los que acompañaron pero no iban a pelear, cercaron la zona e hicieron un haka que intimidó a los oponentes, que no tuvieron otra opción que sacar las banderas blancas y rendirse.

Para no ir más lejos y darse cuenta que la costumbre está en el día a día, cabe aclarar que la tradición maorí se practica en los torneos de rugby intercolegiales. Los hakas que suelen verse en estas oportunidades son varios y diferentes del que realiza el equipo nacional.

Durante muchos años, se ha visto el haka clásico al que ya muchos están acostumbrados, sin embargo el seleccionado de Nueva Zelanda utilizó en varias oportunidades uno nuevo, más difícil, más largo y aún con más agresividad. Se lo puede llamar Kapo o Pango.

COMENTAR