Intimidad del Maul
Intimidad del Maul

Famosos en el Rugby: DOBLE VIDA


¿Qué tienen en común George Bush, Orteguita, el Che Guevara y Javier Bardem? Te lo contamos en esta nota que une personajes, países y profesiones con una pasión común.

Martes, 29 de Noviembre de 2016 | 14:00
El deporte genera historias curiosas para contar de sus protagonistas. En este recorrido te mostramos como, desde actores a políticos de los países más importantes del mundo, han encontrado en el rugby su pasión y, en algunos casos, una formación para toda la vida.

El actor australiano Russell Crowe tiene una historia particular. Una de amor y odio. Odios ajenos sobre todo. En su juventud formó parte de los South Sydney Rabbitohs de la National Rugby League. 

Ya de grande, es propietario del club y apoya económicamente al Leeds Rhinos en la Super League europea. En el último tiempo, esta actividad le generó problemas matrimoniales y en el trabajo actoral; al menos es a lo que consideró como culpable.

"Al final no ha sido un mal negocio. No, para nada. Pero me ha dado mucho trabajo y probablemente me ha costado mi matrimonio. Yo ya tenía un calendario extremadamente ocupado y esto le sumó más tareas", reveló el actor. 

"Para mí, tomar el control de South Sydney e inspirar a una nueva generación de niños del equipo significa dar independencia a una comunidad. Y también ha supuesto un aumento masivo del valor del club, por lo que todo es bueno", añadió.

Previamente a expresar en armas su carácter revolucionario, el rosarino Ernesto Guevara jugó al rugby. El Che fue jugador desde los 14 a los 23 años cuando estaba en la Argentina. Jugó en Estudiantes de Córdoba, como medio scrum. 

Con 19 años, su padre lo anotó en el San Isidro Club y siguió practicando después este deporte en el Ypora Rugby Club y en el Atalaya Polo Club, jugando como fullback.

“Veo un vínculo entre su amor por el rugby y el nuestro, entre su deseo de cambiar el mundo y nuestro deseo de que nos reconozcan en el deporte internacional como grandes jugadores que merecen ser tratados como tales. También me gusta pensar que apreciaría nuestra trayectoria en esta Copa del Mundo”, dijo sobre el Che Agustín Pichot, cuando Argentina logró la medalla de bronce en Francia 2007.

El que fue uno de los símbolos de la revolución cubana también escribió sobre rugby y en 1950 comenzó a publicar una revista llamada Tackle.

Aunque vea que el desarrollo del deporte en su país aún no ha alcanzado el nivel esperado, Javier Bardem tuvo otra pasión previa a la actuación. 

A los 14 años lo que preocupaba al madrileño, nacido en Las Palmas de Gran Canaria, era jugar con el CR Liceo Francés de Madrid, su equipo de rugby. Javier, junto a su hermano Carlos, jugaba con el club madrileño en las posiciones de pilar y tercera línea, hasta la categoría senior. 

En 1990 decidió abandonar el deporte para dedicarse plenamente a la actuación. Pero le dio tiempo a defender a la selección española. El 15 de febrero de 1986, Bardem debutó con España en el encuentro contra Portugal en la Gira de la Selección Española Cadete al país luso, con triunfo español por 9-10. 

Estaba jugando para Kirkcaldy High School en Fife a los 16 años, cuando recibió una patada en la cabeza que le arrancó y separó la retina en el ojo izquierdo. 

Esta lesión casi lo cegó en ese ojo, pero no le impidió hacerse cargo del lugar que le dejó Tony Blair. El ex primer Ministro Británico, Gordon Brown, tiene su historia junto al rugby. 

Más allá que su ligazón a este deporte quedó en aquella situación, el incidente tuvo sus repercusiones a futuro. Jeremy Clarkson, un conocido presentador de noticias de la BBC, se refirió al por entonces Primer Ministro: "Nosotros tenemos a este idiota escocés tuerto. Él sigue diciéndonos que todo va bien y que ha salvado al mundo, y nosotros sabemos que está mintiendo, pero nos lo dice con zalamería", comentaba la estrella televisiva comparando a Gordon Brown con el primer ministro australiano Kevin Rudd, quien se había dirigido anteriormente a su nación para hablar sobre la crisis económica.

Antes de convertirse en un dictador brutal, Idi Amin resultó ser lo suficientemente bueno para jugar en el equipo de prueba de Uganda, en 1956, y para el primer equipo en el Colegio Militar de Sandhurst en Gran Bretaña, como hooker. 

Hace algunos años, la Oficina de Dominios de Gran Bretaña, incluso publicó un informe escrito en 1964 sobre Amin que lo describía como "un tipo espléndido y un buen jugador de rugby", pero "prácticamente sin huesos del cuello para arriba". También detallaba que necesitaba que las cosas "se las expliquen mediante una carta".

George Walker Bush deambuló en varias actividades deportivas durante su educación. Pero principalmente puso mayor énfasis en dos: en la preparatoria, el beisbol, y ya instalado en la Universidad de Yale, el rugby. 

El diario Los Angeles Times publicó una foto que así lo confirmaba. La imagen que apareció en el anuario 1969 de Yale, lleva el subtítulo "George Bush entrega ilegal, pero gratificante gancho derecho", acompañado de un artículo de opinión en el LA Times realizado por Jim Sleeper, quien fue su compañero en Yale.

"Él tenía buena velocidad, lo cual fue un gran requerimiento para su posición de ala", confesó Monty Downs en el Honolulu Advertiser. "Yo no recuerdo haberlo visto realizar una jugada fuera de serie, pero siempre estaba donde debía estarlo", continuó. 

Ahora sí, lo que parecía agradarle sobremanera eran los tercer tiempos: "Después del partido de rugby", Downs agregó, "siempre había una fiesta, un barril o dos de cerveza y canciones alegres para compartir... Lo recuerdo bien. Él era tan condenadamente amable."

Por una beca para Oxford en 1968, uno de los hombres que se convertiría en el presidente de Estados Unidos se encontró con el rugby y nació la admiración inmediatamente. "Al ser un americano, yo no sabía ninguna de las reglas", recordó Bill Clinton en el Sydney Morning Herald, cuando visitó Australia en 1996. "Pero yo era el hombre más grande en el equipo, por lo que el entrenador simplemente me dijo: 'Clinton, salga y póngase en el camino de alguien.' Así que eso es lo que hice, me dediqué a estorbar el camino de la gente". No fue un jugador que deslumbraba, pero se ve que al entrenador en su momento le fue útil.

Gabriel “Puma” Goity nació en El Palomar. Empezó en San Martín en infantiles, a los 11 años, y jugó hasta los 25. De aquel momento el "Puma" recuerda: "El rugby te da amigos para toda la vida. Esa es la verdad. San Martín es un club que se nutre de gente de Devoto y de Villa del Parque. Había gente de diferentes lugares que era lo que a mí me gustaba. Formamos un grupo muy lindo, gente bárbara que muchos de ellos colocaron al club en primera. Yo no tuve la suerte porque no era buen jugador, pero me dediqué al rugby lo que pude y con mucho cariño y también fui entrenador y referee. Es un deporte que lo tomo como parte fundamental de mi formación. Tuve la suerte de tener muy buenos entrenadores que me inculcaron el amor absoluto por el deporte, la camiseta y el respeto por el contrario”. 

Ariel Arnaldo Ortega parece que fue un destacado medio scrum de Ledesma y los recuerdos de los que lo vieron, al no existir imágenes, lo van certificando, lo que hace que vaya cobrando la fuerza de una auténtica leyenda. 

Esto se acrecentó cuando el "Burrito" disputó un partido a beneficio con la Fundación Botines Solidarios y dio que hablar con su performance.

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