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EL SEIS NACIONES SE VIENE PARA AMERICA (PRIMERA PARTE)


Bajo el ala de la Asociación Panamericana de Rugby (PARA) y con el impulso principal de su presidente, Agustín Pichot, se está gestando hace semanas un nuevo torneo continental. Un Seis Naciones en América, a imagen y semejanza del que juegan las potencias europeas.

Lunes, 22 de Junio de 2015 | 08:45

Por Matías Fabrizio

Las selecciones involucradas, cuyas Uniones ya se están reuniendo para definir los puntos clave, son Argentina, Uruguay, Estados Unidos, Canadá, Brasil y Chile. Como era de esperar, la recepción de la propuesta fue con los brazos abiertos, ya que sería una gran oportunidad para apuntalar el rugby en la región.

 

Pichot habló con el programa uruguayo Rugby News (AM 1010) y dejó en claro que los objetivos van por esa misma línea: “Tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que Uruguay mejore, como estamos haciendo con Paraguay, como tendríamos que hacer con Chile, como hemos hecho con Brasil. El Seis Naciones tiene que ver con eso. Si no impulsamos nosotros los cambios, todo queda igual. Nadie se va a ocupar del continente como lo podemos hacer acá mismo. En World Rugby no quieren cosas aisladas, pasionales. A los sajones les interesa un plan con una lista de objetivos, así generamos confianza y ahí decidirán apoyarnos”. Está claro que, como pasó con la inclusión de la Argentina al sistema del rugby sureño, las negociaciones no son fáciles. Sin embargo, el proyecto marcha sobre ruedas y no está lejos de concretarse.

Básicamente, por ahí pasa el objetivo principal del torneo: hacer crecer el deporte a nivel regional con los seis seleccionados mejor rankeados del continente. Al parecer, las charlas fueron tan productivas que con el tiempo se irá trabajando para sentar en la misma a otras selecciones americanas, y que el fortalecimiento sea más general. El próximo paso para empezar a redondear la idea es definir sponsorización y transmisiones televisivas para asegurar el sustento económico del campeonato. Las reuniones seguirán, las definiciones irán llegando de a poco, pero si la intención es lo que importa, acá, evidentemente, ganas de sacar esto adelante sobran.

“Mejorar la competencia”, “tenemos muchas ganas”, “era una necesidad”, “somos optimistas”. En ese tono son las declaraciones de todos los dirigentes involucrados. En ciertos casos, como por ejemplo Chile, esto los llevará a tener más del doble de los partidos que tienen actualmente por año. No hay duda de que poner en práctica un torneo así sería provechoso para todos.

De los involucrados (lógicamente descontando a Los Pumas), Estados Unidos y Canadá juegan habitualmente los Mundiales, mientras que Uruguay ha jugado un par y estará este año en Inglaterra. Brasil, aprovechando su localía en los Juegos Olímpicos de Río 2016 con el reingreso del rugby, le ha dado lugar en los últimos años, al menos a su equipo de seven. Viendo esta realidad, a algunos equipos les servirá para seguir aprendiendo (Chile y Brasil) y otros querrán dar un salto de calidad (Los Teros). Las Águilas y los canadienses a duras penas logran algunos puntos en los Mundiales, por lo que un torneo estable les sentará muy bien. Para la Argentina, y como repitió durante todo el 2014 Daniel Hourcade, será otra oportunidad para “ampliar la base de jugadores”.

El anuncio lo hizo público el propio Pichot a mediados de marzo: “Propusimos hace unos años un torneo continental –contó el ex 9-. Para nosotros, el Súper Rugby ya es una realidad. Ahí tenemos 15 partidos en zona clasificatoria más la segunda fase. Después están Los Pumas que juegan 12 veces al año, los Menores de 20, incluso el seven masculino y femenino. La competencia entre 2016 y 2020 está más o menos diseñada, pero nos estaba faltando un torneo para el nivel de desarrollo”, agregó el hombre del CASI, también dando a entender qué jugadores utilizará la Argentina.

En principio será un torneo de cinco jornadas, todos contra todos, invirtiendo localías al año siguiente, sistema idéntico al certamen de Europa. Resta definir el momento del año en el que se jugará (aún no tiene un nombre oficial), pero todo parece indicar que  la fecha elegida será en febrero y marzo. Así, al ir a la par del 6N original, los seleccionados podrán citar a sus figuras de clubes europeos sin problemas. “Está todo muy avanzado, es un proyecto que se lanzó y está aprobado por los seis países involucrados. Ahora estamos terminan de ultimar detalles de traslados y comerciales, para ver qué inversión se hace desde World Rugby”, agregó Pichot.

En el caso puntual del equipo nacional (aún no se definió si será bajo el nombre de Jaguares, Pampas u otra nomenclatura), y volviendo al tema de la formación del plantel, jugar el Seis Naciones americano en febrero/marzo no es un dato menor. La primera jornada del Súper Rugby de este año fue el 13 de febrero, por lo cual los principales jugadores argentinos estarán, desde el 2016, involucrados en dicho torneo. No sería errado, entonces, especular con que se utilizará a un segundo plantel, con jugadores más jóvenes que el entrenador quiera empezar a probar. “Estamos convencidos de que para un Argentina XV será un torneo importante, no sólo por esas cinco fechas sino por el Sudamericano y la Nations Cup. Vamos a seguir buscando torneos para este equipo. Serán unos 70, 80 jugadores becados o invitados que tendrán sus competencias”, contó AP9.

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